29 diciembre 2011

Elemental, querido Watson

Creó un monstruo, o por lo menos durante un tiempo él lo vió así. Porque Conan  Doyle acabó hartándose de su creación más popular, Sherlock Holmes, e intentó matarlo para que le dejase en paz y poder, así, escribir sobre otras cosas, explorar otros géneros que le resultaban más interesantes, ser él mismo y no estar a la sombra de un personaje de ficción. Fue en vano. Hay personajes inmortales que, de una forma u otra, tienen que vivir.

Sir Arthur Conan Doyle nació en Edimburgo en 1859. Estudió medicina, pero pronto descubrió su afición por la escritura. El primero de los relatos en los que aparece el detective Holmes se publicó en 1887: Estudio en Escarlata.

Holmes, basado en un profesor que Conan Doyle tuvo en la universidad, probablemente no sea el mejor detective o el más famoso de todos, pero sin duda es uno de los más llevados al cine y televisión. Pero la obra de Sir Arthur Conan Doyle no se limita al "Elemental, querido Watson". Exploró casi todos los géneros. Escribió poemas, teatro, novela histórica e incluso ciencia ficción.

No hay comentarios:

Publicar un comentario